Oliva de Plasencia es el pueblo más al sur de la comarca; se ubica al comienzo de la llanura, entre los montes de Trasierra y el río Alagón, rota por la profunda ribera de este.
Su entorno, prácticamente llano, es un mar de encinas y alcornoques que clarea en las cercanías del pueblo, donde surgen los olivos.
Su trama urbana la forma un pequeño centro compacto de distribución radial; la iglesia se sitúa en uno de sus extremos.
Son interesantes la iglesia de San Blas, el Palacio de los Condes de Oliva, el yacimiento romano de Cáparra y la Vía de la Plata.